PRINCIPIOS BAUTISTAS
Nota #1:
Queremos dejar claro que éste es solo un esbozo general de los fundamentos de nuestra fe y que no pretende agotarlos todos. Remitimos a los siguientes libros:
- Fe y mensaje Bautista ………………………………. CBP, El Paso Texas, 1985.
- Los Bautistas en la Historia…………………………. IBID, 1965.
- Los Bautistas, su Estructura y Relaciones… Porter, IBID, 1974.
- La Iglesia Bautista…………………………………………. J. Anderson, JBP, Argentina, 1974.
I. DIOS
Creemos que hay un solo Dios verdadero, quien es un ser divino, espiritual e inteligente, es el creador de todas las cosas, gobernante del Universo, que se revela a su creación en tres personas distintas en su función pero iguales en su esencia. Padre, Hijo y Espíritu Santo, un Dios que se ha revelado para salvación en la persona de su Hijo Jesucristo.
- Génesis1:1,Isaías 40:25,26,28; Salmos 47:7, 83:18; 2 Juan 4:24,
- Salmo147:5; 1 Pedro1:15-16; Mateo10:37; I Corintios 12:4-6
II. CRISTO
Creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios, que fue concebido milagrosamente por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen María, pero es la esencia misma de la Deidad. Se encarnó para realizar el plan de salvación en cumplimiento de la voluntad de su Padre Dios. Murió por nuestros pecados, resucitó al tercer día, ascendió a los cielos y hoy mora en y con cada creyente.
- 1 Juan 1:14; 3:16; Filipenses 2:6-8; 1 Pedro 1:18-19; Tito 2:14;
- Hebreos 9:28 Lucas 24:51; Hechos 1:9; 1 Timoteo 2:5; 1 Juan 2:1; Juan 14:6
III. ESPIRITU SANTO
Creemos que el Espíritu Santo es la tercera persona de la trinidad, quien es Divino en su esencia y que guía a todos los cristianos a la verdad. Ejerce la misión de convencer al mundo de pecado, de justicia y de juicio (San Juan 16:8); mora en cada creyente, da el sello de pertenencia a la majestad Divina y ejerce una función santificadora en cada creyente. Es intercesor de los creyentes ante Dios.
- Génesis 1:2; 41:38; Éxodo 31:3; Mateo 3:16; 12:28; Romanos 8:14, 15:19
- 1 Corintios 2:11, 3:16, 7:40, 12:3; 1 Juan 4:2; Apocalipsis 3:1.
IV. SER HUMANO
Creemos que el hombre y la mujer fueron creados a imagen y semejanza de Dios en el plano espiritual y que les fue dado libre albedrío para escoger entre Dios y el diablo. Que la caída fue el resultado de la desobediencia a la voluntad del Padre y que la oportunidad de salvación es por la fe en Cristo Jesús.
- Génesis 1:26-27; Génesis 2:7, 21,22, 5:1,2; Hechos 17:26; Eclesiastés 7:29
- Efesios 4:24, 2:1,3; 1 Timoteo 2:14; Romanos 5:12, 19.
V. LA BIBLIA
Creemos que la sagrada Biblia fue escrita por seres humanos divinamente inspirados. Creemos que tiene en Dios a su verdadero autor y, que por lo tanto, es Palabra de Dios. Su contenido es la verdad sin ninguna mezcla de error y no debe ser alterado por mano humana, por el peligro de corromper su mensaje. Revela los principios del Plan de Dios para la redención humana y es la única regla de Fe y práctica para todos los cristianos. [1]
- 2 Timoteo 3:16,17, 2 Pedro 1:21; 2 Samuel 23:2; Proverbios 30:5,6; Juan 17:17,12:47,48;
- Romanos 3:4; I Corintios 4:3,4; Romanos 2:16; Apocalipsis 22:18, 19
VI. LA SALVACION
Que la salvación es la manifestación del amor y la gracia de Dios para con su creación, se ofrece gratuitamente como respuesta a la fe genuina en Cristo Jesús. Es el inicio del proceso de regeneración del hombre y la mujer caídos de la gracia por causa del pecado.
El arrepentimiento del pecado es la condición indispensable para experimentar el perdón y la justificación que pone al creyente en un plano nuevo de paz con Dios. La salvación es una posesión adquirida hasta la eternidad y, por lo tanto, no se puede perder, como tampoco se alcanza por medio de obras humanas.
- Efesios 2:8; Romanos 3:20, 24-26; Romanos 4:25; Efesios 2:9,10; Tito 3:5,6
- Gálatas 2:16; Juan 3:19, 36; Juan 5:40; Romanos 9:32; 2 Tesalonicenses 1:8
VII. LA IGLESIA
Creemos que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, que se reúne en congregaciones locales de creyentes. Es la depositaria, por gracia, de la comunicación del evangelio a todas las naciones y que en ella se manifiestan y ejercitan los dones del Espíritu Santo. Creemos que es un cuerpo autónomo que obra por medio de un procedimiento democrático bajo la autoridad de Cristo.
- Hechos 20:28; Romanos 16:5; 2 Corintios 8:1; Gálatas 1:13; Efesios1:22;
- Filipenses 3:6; Colosenses 1:18, 4:15; 1 Corintios 10:32, 11:18, 11:22, 12:28, 14:4
VIII. EL BAUTISMO Y LA CENA DEL SEÑOR (Ordenanzas)
Creemos que el bautismo cristiano es el acto simbólico de sumergir en agua al creyente en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y es un requisito para ser miembro oficial de la Iglesia local. Simbólicamente, significa la muerte, la sepultura y la resurrección del creyente a la nueva vida del reino de Dios.
La Cena del Señor es un acto memorial que actualiza la entrega voluntaria realizada por Jesús en favor de los pecadores, el pan y la copa (vino) simbolizan el sacrificio de la cruz y anuncian el regreso del Señor.
- Mateo 3:13, 14,16; Marcos,1:9; 10; Juan 3:23; Hechos 8:36,39; Romanos 6:3-5;
- Colosenses 2:12; Efesios 4:5; Hechos 2:41,42; 1Corintios 11:17-20; Juan1:10; 1 Corintios 11:23-26.
IX. EL DIA DEL SEÑOR
Creemos que todos los días son del Señor, pero que el primer día de la semana es una institución cristiana de observancia regular, en el cual se requiere que los creyentes le den primacía a la reunión congregacional como necesidad imperativa de estar juntos en oración, alabanza y adoración al Señor.
- Juan 20:19,26; Hechos 20:7; 1 Corintios 16:1,2; Salmos 118:22-24;
- Hebreos10:24,25; Apocalipsis1:10; Mateo12:8-12; Lucas13:14; Lucas14:3-5.
X. EL REINO
Creemos que el reinado de Dios es la supremacía del Altísimo en el universo, la cual se hace realidad en cada creyente que reconoce a Cristo como Señor y se hace su seguidor. Los cristianos debemos vivir en la promoción de los signos de ese reino, además de esperar su máxima manifestación que se consumará cuando Cristo Jesús venga por segunda vez.
- Lucas12:32, 13:29, 16:16, 17:20, 21:31; Juan 3:3, 18:36; Hechos 1:3, 16
- Romanos 14:17;1 Corintios 4:20, 6:20; Gálatas 5:21; Efesios 5:5; Santiago 2:5; 2 Pedro 1:11.
XI. LA EVANGELIZACION
Creemos que la evangelización es compartir las Buenas Nuevas de Jesucristo con todos los seres humanos, es un mensaje teórico-práctico que no sólo se anuncia sino que se cree y se vive, y que su éxito no depende de los esfuerzos humanos, sino de la gracia divina manifestada en los creyentes que confiesan a Cristo como Señor. Es deber y privilegio de cada creyente en particular, como también de la Iglesia como congregación local. Sus métodos pueden ser diversos, pero que no pueden alterar los postulados básicos de la ética cristiana.
- Mateo 4:23; Marcos1:14, 11:5; Lucas 7:22, 24:14, 26:13; Marcos13:10,16:15;
- Lucas 8:1; Hechos 8:25; 1 Corintios1:17, 9:18; 2 Corintios 2:12.
XII. MAYORDOMIA
Creemos que cada creyente es un mayordomo (administrador) de lo que Dios ha puesto en su mano, incluyendo su propia vida. Los creyentes estamos en la obligación de servir a Dios por gratitud y que, de acuerdo con las escrituras, debemos contribuir a la obra del Señor en la Iglesia local con nuestros diezmos, ofrendas y otras colectas para las necesidades materiales de la obra.
- Nehemías 13:13; Mateo 20:8; Lucas16:1; 1 Reyes17:7-24; Juan 1:14 Filipenses 2:6-11;
- Levíticos 27:30-32; Deuteronomio 14:22-23; Malaquías 3:8-10 Marcos12:41.
XIII. EL ORDEN CRISTIANO Y SOCIAL
Creemos que los cristianos tenemos la responsabilidad social de promover la justicia, la solidaridad y el amor fraternal entre los seres humanos. Debemos denunciar la codicia, el egoísmo, los vicios o cualquier forma de pecado que niegue la vida abundante que Dios desea para toda la humanidad.
Tenemos como deber trabajar arduamente en forma legítima para obtener nuestra provisión material, debemos ser defensores de los oprimidos, ancianos, viudas, enfermos e indefensos. Creemos como Bautistas, que debemos defender la vida contra cualquier proyecto de muerte.
- 1 Corintios 11:34, 14:40; Colosenses 2:5; Hechos 5:6, 7:11-21.
XIV. PAZ Y GUERRA
Creemos que es deber de todo cristiano promover la paz con todos, basándose en los principios de la justicia, de acuerdo con las enseñanzas de Cristo.
La guerra es una acción destructora que tiene como fundamento el egoísmo, la ambición, el expansionismo y un espíritu que riñe con la voluntad de Dios. La verdadera paz no depende solamente, de la ausencia de hostilidad bélica, sino de la presencia y soberanía de Cristo en los hombres y mujeres.
- Juan 14:27, 16:33; Hechos 9:31,10:36;1 Corintios 7:15, 14:33; 2 Corintios13:11;
- Gálatas 5: 22, 6:16; Romanos 3:17; 5:1; 8:6, 10:15,12:18,14:17,14:19,15:13
XV. LIBERTAD RELIGIOSA
Nota 1.
Creemos que solamente Dios es el Señor de la conciencia y que ésta está por encima de mandamientos o presuposiciones humanas que se oponen a la sana enseñanza de la palabra de Dios.
La Iglesia y el estado deben estar separados, por cuanto sus fines no siempre son coincidentes. El gobierno civil es ordenado por Dios y sus desviaciones de los intereses y derecho de los ciudadanos son por ende una desviación del propósito de su existencia, pero la Iglesia no debe buscar la sombra del gobierno civil para la predicación del mensaje.
La Iglesia Bautista debe afirmar sus principios y creencias con seguridad y conocimiento, pero debe tener la apertura mental suficiente para aceptar que la acción de Dios no se circunscribe a las fronteras de nuestra denominación y, por lo tanto, debemos mantener tolerancia religiosa sobre el respeto hacia los demás cristianos no bautistas.
Nota #2:
Cuando se niegan las libertades y derechos contemplados en la Constitución de la República, la Iglesia tiene el derecho y el deber de acudir a los tribunales respectivos para la reivindicación de aquellos. En este sentido, cada congregación local contará con el respaldo de la Federación de Asociaciones Bautistas de Costa Rica.
Nota #3:
La aceptación pública y manifiesta de los anteriores principios y creencias, es básica para el ingreso y permanencia de una nueva Asociación al seno de la Federación de Asociaciones Bautistas de Costa Rica.
-Ultima línea (doc. #1)-
[1] Esta declaración no implica un rechazo a la importante necesidad de que las Sagradas Escrituras estén siendo revisadas por especialistas y que surjan nuevas traducciones las cuales son excelentes recursos para su comprensión.